Violencia de bandas en Haití impide que más de medio millón de niños asistan a clases

Andrea Gómez La Rosa

Andrea Gómez La Rosa

Escrito por Andrea Gómez, miembro de la Comisión de Diálogos Humanos del Equipo de Derechos Humanos. 

La población de Haití viene sufriendo múltiples consecuencias debido a los enfrentamientos de bandas que acontecen en Puerto Príncipe, capital del país centroamericano. Una de ellas es que se le está impidiendo a más de medio millón de niños el poder asistir a las clases desde finales de abril. Ello debido o bien porque las escuelas se encuentran cerradas o porque existe una limitación para acceder a ellas. “Citando a fuentes del ministerio de Educación Nacional y Formación Profesional, la agencia detalló que en toda el área metropolitana de Puerto Príncipe hay 772 escuelas cerradas en Croix-des-Bouquets, 446 en Tabarre 274 en Cité Soleil, y otras 200 en Martissant, Fontamara, Centre-Ville y Bas-Delmas” [1].

Estas bandas crean inseguridad en las zonas cercanas a los colegios generando temor en la ciudadanía. Incluso para tratar de controlar este problema y que los alumnos puedan seguir asistiendo a sus lugares de estudio, los directores de estos tuvieron que desembolsar dinero y ofrecerlo a los líderes de las pandillas para que se pueda despejar la zona, acuerdo que acabó cuando las escuelas se quedaron sin fondos [1]. Esta escena de violencia es retratada de la siguiente forma por un representante de UNICEF en la zona: “Las familias, las mujeres, y los niños, niñas y adolescentes tienen miedo de salir de casa. Los niños y niñas tienen miedo de ir a la escuela. Ningún niño, niña o adolescente puede ir a la escuela mientras las balas vuelan en el aire, es inseguro y esto no puede ser” [2].

“Dar a los niños, niñas y adolescentes armas para luchar y utilizarlos como soldados o espías es una violación de sus derechos, y está condenado por las leyes nacionales e internacionales. Me entristece que aquellos que están dispuestos a aprender, y los profesores que están dispuestos a educar, no puedan hacerlo porque se sienten inseguros. Los niños, niñas y adolescentes deben poder ir a la escuela con seguridad, jugar libremente y disfrutar de su condición de niños  y tener la oportunidad de desarrollar todo su potencial [2]”

Sin embargo, no solo está el hecho de que los niños no tengan acceso a la educación por estar impedidos de asistir a clases, sino que también las mismas pandillas los están reclutando como soldados y se les está ofreciendo armas. De esta forma se vulnera su derecho al desarrollo adecuado, a vivir una vida libre de violencia y en general el principio rector de todos los demás derechos del niño y adolescente que es el de interés superior del niño. Otros también están siendo víctimas de lesiones, desplazamiento y muerte. El problema es tan grave que “en 10 días, 10 niños, niñas y adolescentes fueron asesinados, 6 en un solo día” [2]. Asimismo, este conflicto ha llevado a que desde el 2020 más de 19,000 personas sean desplazadas, siendo 15,000 de ellas mujeres y niños.

 

Fuentes:

[1] Naciones Unidas (2022, 6 de mayo). Haití: La violencia de las bandas impiden que medio millón de niños vayan a clase. https://news.un.org/es/story/2022/05/1508282

[2] UNICEF (2022, 6 de mayo). En Puerto Príncipe, Haití, la violencia de las bandas empuja a medio millón de niños y niñas fuera de las aulas. https://www.unicef.org/lac/comunicados-prensa/en-puerto-principe-haiti-la-violencia-de-las-bandas-empuja-a-medio-millon-de-ninos-fuera-de-las-escuelas

 

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